El equipo dirigido por Rafael Dudamel sufrió una derrota de 1-2 ante el conjunto liderado por Jorge Polilla Da Silva en el Estadio Américo Montanini, en Bucaramanga. El encuentro contó con la presencia de hinchas tanto del equipo local como de América de Cali, cuya afición es una de las más grandes del país.
Las autoridades de Bucaramanga habían autorizado la entrada de los aficionados escarlatas al estadio para el partido contra el actual campeón de Colombia. No obstante, algunos de estos seguidores del club vallecaucano no respondieron adecuadamente a la hospitalidad brindada por la administración encabezada por Jaime Andrés Beltrán.
Al finalizar el encuentro, se registraron disturbios protagonizados por un grupo de fanáticos de América de Cali en las inmediaciones del Estadio Américo Montanini. Videos compartidos en redes sociales muestran a estos individuos lanzando objetos contundentes contra locales comerciales y amenazando a personas que se encontraban en la zona.

Incluso, algunos de estos desadaptados portaban armas cortopunzantes, lo que obligó a la intervención de la fuerza pública en las áreas por donde transitaban los buses que transportaban a los hinchas de América de regreso a Bogotá y Cali, desde donde había llegado la mayoría.
Además, según denuncias de usuarios en redes sociales, algunos de estos “hinchas” intentaron saquear negocios en el barrio Campo Hermoso de Bucaramanga.
“Vinieron hacia el negocio y nos atacaron. Los empleados lograron bajar las rejas y quedamos todos adentro. Destrozaron la vitrina de las tortas que estaba afuera, también rompieron el televisor. Venían con machetes, pistolas y piedras, nos lanzaron muchas, no sabemos de dónde las sacaron”, relató una de las afectadas al medio Vanguardia.
Parece ser que la situación se originó porque dos de los buses que transportaban a los hinchas del América no contaban con escolta de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, lo que permitió que estos individuos causaran desórdenes en la ciudad.